Bajo Control – La Directiva Europea Sobre Agua Potable

Con el Real Decreto 140/2003 del 7 de febrero de 2003, que determina los criterios de salud para la calidad del agua de uso humano, las autoridades legislativas españolas implementaron la directiva europea sobre agua potable.

Junto con el Real Decreto 865/2003, que define criterios concretos de higiene sanitaria, los legisladores tratan la protección del consumidor frente a riesgos para la salud causados por agua sucia o contaminada con gérmenes peligrosos (por ejemplo, legionela).

Durante la extracción, tratamiento y distribución del agua a través de tuberías, el agua se ve alterada de forma natural por la liberación de sustancias de las tuberías metálicas o plásticas, los depósitos de cal, los depósitos de corrosión o el asentamiento de un biofilm. Es fundamental que esta alteración sea tan pequeña que no se teman riesgos para la salud. Mientras que los
servicios públicos y las autoridades sanitarias han recibido órdenes explícitas para el seguimiento y control del agua, pero un seguimiento y control periódico de las instalaciones domésticas no está indicado explícitamente

Spanish Royal Decree

Directivas españolas (Real Decreto 140/2003)

ART. 5 – DETERMINACIÓN DE VALORES LÍMITE PARA EL AGUA POTABLE

El agua potable debe ser inocua y limpia, además de no contener concentraciones peligrosas para la salud de microorganismos, parásitos o sustancias (requisitos según el Anexo 1, Parte A parámetros microbiológicos] y Parte B [parámetros químicos]).

REQUISITOS PARA LAS SUSTANCIAS UTILIZADAS EN EL TRATAMIENTO DEL AGUA Y PARA EL PROCEDIMIENTO EN SÍ

Toda sustancia debe cumplir la norma EN correspondiente y los Reales Decretos 1054/2002, 363/1995, 1978/1993 y 1712/1991. El Ministerio de Sanidad es el responsable de actualizar la lista en el ANEXO II. Los operadores de plantas de tratamiento del agua deben disponer de un certificado para cada sustancia y demostrar la aprobación de las autoridades sanitarias.

ART. 10 [4], ART. 14 [2] – TRATAMIENTO DEL AGUA EN EDIFICIOS

Los dispositivos de tratamiento del agua en edificios (Art. 10) no deben liberar ninguna sustancia o germen que pueda resultar nocivo para la salud y deben cumplir con los requisitos para los productos de construcción (Art. 14). La comercialización de estos dispositivos está sujeta a autorización previa (DVGW o autor. española).